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Mireya Ojeda, al ritmo de la vida

Mireya Ojeda, al ritmo de la vida

Nos conocimos hace mucho tiempo, en los años setenta cuando, más jóvenes de lo que aún somos, soñábamos con las bondades de una edad de rosa pródiga. Ya Mireya volcaba en sus quehaceres periodísticos esa pasión y entrega que hoy siguen caracterizándola, y quien escribe, vivía soñando un futuro de vida plena en la Radio; pues siendo estudiante, colaboraba voluntariamente en el medio.

A cada rato coincidíamos en actividades y celebraciones. Así fue como tuve la dicha de conocer la mujer que siempre ha combinado armónicamente el entusiasmo y la profesionalidad. De ahí que ahora asumo con muchísimo gusto la posibilidad de conversar con Mireya, en calidad de entrevistador.

Los inicios de Mireya en el periodismo

“Empecé como corresponsal voluntaria del periódico Vanguardia en la antigua provincia de Las Villas. Recuerdo que el Movimiento de Corresponsales Voluntarios fue algo muy fuerte a finales de la década de los sesenta. Después me incorporé en 1970 al movimiento del periódico Juventud Rebelde, órgano que en aquel tiempo adiestraba a sus periodistas, pues era una época en que había pocos en el país y los medios de comunicación masiva funcionaban casi completamente con personal que no era graduado. Ya existía entonces una Escuela de Corresponsales en La Habana.

“Luego continué superándome y al tiempo logré licenciarme en Filología en la Universidad Central de Las Villas. Me mantuve como corresponsal de Juventud Rebelde alrededor de diez años. Trabajé en varios lugares de la antigua provincia de Las Villas, atendía las seis regiones del centro de Cuba. Luego de un tiempo en La Habana, cuando se creó el periódico Cinco de Septiembre en la provincia de Cienfuegos, por interés del Partido Comunista en la provincia, comencé a enviar informaciones desde aquí para los Medios nacionales.

“Éramos pocos los corresponsales de las provincias que enviábamos noticias para los Medios nacionales. Entonces nos compartimos el trabajo porque llegó un momento que me ocupaba de enviar yo misma las informaciones para todos los medios del país, ya no solamente la prensa escrita, sino también para Radio Habana Cuba, Radio Rebelde, Radio Reloj, Radio Progreso …”.

De periodista de prensa escrita a periodista radial

“Sinceramente nunca lo soñé, no pensé llegar a convertirme en periodista de la Radio.

“A finales de los años ochenta me pidieron que me quedara tributando desde un solo medio y desde entonces decidí que fuera Radio Rebelde. Luego que comencé me gustó mucho y te digo sinceramente que hoy no creo que pueda trabajar en otro lugar que no sea este.

“Radio Rebelde es una emisora como dice su slogan ‘al ritmo de la vida’, uno hace la mayor parte de los trabajos en vivo, al momento se escuchan, tenemos esa gran ventaja. Es que la inmediatez y la realidad del momento una lo vive a plenitud.

“Mi condición de periodista me hace sentir orgullosa; antes de ser periodista fui maestra popular por aquel entonces, y hoy me quedo con el Periodismo, donde he tenido experiencias muy bonitas.

“Me acuerdo que Fidel, a principios de la década de los setenta visitaba Cienfuegos hasta cuatro veces al mes. Tengo recuerdos inolvidables de Fidel, era muy fácil, muy asequible conversar con el Comandante en Jefe, nada más que acercarse y entrevistarlo, así tan fácil como estamos conversando tú yo ahora”.

A la vuelta de casi 20 años de la Corresponsalía de Radio Rebelde en Cienfuegos

“Antes trabajábamos desde la casa, reportábamos por vía telefónica, pero Radio Rebelde creó las condiciones en todo el país, cada provincia tiene su Corresponsalía. Lo que pareció un sueño al principio ahora es realidad, tenemos computadoras y conexión a Internet, entre otros recursos que facilitan la transmisión y el trabajo en sentido general. Tenemos en cada Corresponsalía un operador que se ocupa de toda la realización del audio.

“Te reitero, no me reconozco, no me entiendo sin ser periodista de la Radio Cubana, y en especial de Radio Rebelde”.

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